sábado, 9 de mayo de 2009

LA HIPOCRECIA DEL DIA DE LAS MADRES.


Generalmente el dia de las madres lo llenamos de hipocrecias, lagrimas y regalos para acrecentar el trabajo de la ama de casa, alguna vez te has preguntado que es lo que realmente desea o necesita, a lo mejor verdaderamente desea estar sola y tener dinero para irse a dar la vuelta sola, sin quehacer , sin gorrones, sin borrachos que esten fastidandola, !andale jefa pasame otro vaso¡, ¡traete las chelas!

En eso se ha convertido el dia de las madres para aquellos que tienen la dicha de tenerla, este dìa fue creado por el dueño de un periòdico, sòlo por ocurrencia y para ver que sucedia, y la verdad logrò algo màs que sòlo bautizar un dìa. logrò el mejor trabajo de marketing en la historia de nuestro paìs y en otros màs que copiaron la idea.

La realidad es otra, si sòlo nos tomaramos un minuto al dìa, para observar a nuestra progenitora, nos dariamos cuenta de que no sòlo se mata haciendo quehacer en la casa, o trabaja o nos mantiene en orden la covacha que tenemos por cuarto, o los alimentos a nuestra hora, o nos levanta para ir a trabajar aunque andemos con una cruda y una desvelada de ordago, no es la que siempre tiene los brazos abiertos a nosotros cuando nos sentimos derrotados, tampoco la que siempre nos ama aunque le digamos "como friegas", "ya te oì", "chale jefa", "es mi vida" ...

Siempre encontramos oraciones precisas para hacerla sentir mal...

Tampoco es aquella que sigue firme aunque su pareja ande de coscolino por ahi, "hechandose una canita al aire", no es mujer, simpre es madre.

Ya no le interesa nadie mas que sus ingratos hijos.

Probablemente algunos ya hemos remontado el vuelo y dejado atras el nido, pero ella simpre esta con los ojos puestos en uno, aunque estemos lejos, se preocupa mas cada dia, llama y llama, sin encotrar la respuesta del hijo o hija , que tiene mas tiempo para sus cosas y los cuates, que para una llamada a su madre.

O los que seguimos ahi de parasitos , dandole mas penas que alegrias, mostrando siempre nuestra indiferencia a sus sentimientos ocultos, porque puso en off su vida para entregarse a la nuestra.

Es hora de preocuparnos por esa mujer que esta siempre ahì, dejar de darle chacharas para la casa, interesarnos mas por el ser humano, tratar de ser amigos, o cuando menos buenos acompañantes, no solo lastres en su vida, acerquemonos mas a la mujer que tiene dentro, no a la idealizada madre de plastico que la sociedad nos vende.

Olvidarnos de la materializada fecha y decirle todo los dias te quiero, y demostrarlo.

Retribuir un poco de todo lo que nos da, nos convertira en mejores seres humanos, asì aprenderemos con el tiempo a ser agradecidos, para que luego no le andemos llorando a la tierra, y estemos lamentado al final, ¿por que nunca te comprendi mamà?

La verdad yo siempre he dicho que tengo poca madre... y saben por que? por que es chaparrita, jajajaja.

No hay comentarios:

Publicar un comentario